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¿Podemos disfrutar de la comida sin ansiedad?

¿Podemos disfrutar de la comida sin ansiedad?

¿Eres de los que arrasas con la nevera al salir del trabajo? ¿Comes de manera compulsiva? ¿Cuándo tienes preocupaciones necesitas comer alimentos muy dulces y super calóricos?

Sabes que esto es hambre emocional y no hambre real, ¿verdad?

Muchas veces, sin padecer trastornos alimentarios, tendemos a comer de forma ansiosa. Es muy “típico” que por las tardes y hacía la noche, cuando llegamos a casa tengamos las ganas de “arrasar” en la cena e incluso post-cena. ¿Y sabemos porque nos pasa esto? Esto nos suele pasar porque durante el día no hemos comido suficiente, pero como todo, no es el único motivo, hay muchos más motivos.

Por ejemplo, en las mujeres, durante la fase de la semana previa a la regla, aumenta el apetito y sobre todo por los alimentos muy dulces. Esto es debido a los niveles de estrógenos y progesterona, que en esas fechas han disminuido.

Como hemos mencionado anteriormente, otro motivo puede ser el hambre emocional, gestionamos las emociones a través de la comida, pensamos que nos alivia el nerviosismo, aburrimiento…etc.

Si estos síntomas fueran más allá y de verdad comieras de manera descontrolada es recomendable analizar el porque de esto motivo, que es lo que lo causa y así evitarás tener los sentimientos de culpabilidad y frustración.

Queremos darte unas pautas para combatir la ansiedad y seguir unas pautas nutricionales saludables.

  1. Evitar dietas restrictivas: no debemos eliminar grupos de alimentos, como, por ejemplo, los hidratos de carbono. Si lo haces, te causará más ansiedad y aparte puedes tener repercusiones negativas a tu salud.
  2. Identifica el tipo de hambre, es decir, si ES REAL o bien va ligada a algún sentimiento, estado de ánimo, etc. (HAMBRE EMOCIONAL).
  3. En casa ten alimentos saludables, evita los NO SALUDABLES. Si no los tienes no podrás caer en tentaciones.
  4. Después de comer, aparte de ser obvio la limpieza bucal, lávate los dientes, si, ¡sí! Te hará quitarte las ganas de seguir comiendo. A parte, mantente ocupado con otras actividades y distraer la mente.
  5. Evita bebidas excitantes, intenta tomar infusiones relajantes; así como practica yoga, meditación, etc. Son buenas aliadas para reducir el estrés y l
  6. Cuando vayas a comprar, haz una lista de la compra y sobre todo, ve con el estómago lleno, si vas con el estómago vacío estarás más vulnerable a caer en tentaciones de alimentos ricos en azúcares y grasas.
  7. ¡No te saltes nunca el desayuno! Y sobre todo come cada 3 horas. Tanto en la comida como en la cena debe haber verduras y/o hortalizas ya que son ricas en fibra y te harán sentir saciado durante más tiempo.
  8. El desayuno debe ser el aporte nutricional más importante del día, debe ser a base de hidratos, por ejemplo, la avena es un cereal saciante rico en los tres principales nutrientes, hidratos, grasas y proteínas. Combina la avena con un yogur desnatado o leche vegetal y una tortilla…etc.
  9. Los tentempiés deben ser acompañados de una fruta y algo de proteína, la combinación de proteína y fibra te harán estar saciado por más tiempo. Rellenas el cuerpo de gasolina para acelerar el metabolismo y a la vez evitas picar cosas que no nos aportan ningún tipo de nutriente favorable a nuestro organismo.
  10. No comas deprisa, mastica, tómatelo con calma ya que la señal de saciedad de nuestroestomago al cerebro tarda unos 30 minutos. 

Si pones estos consejos en práctica verás que muchas veces que has estado por picando por sensación de hambre, es un hambre totalmente emocional evocado a la alimentación.

Con el METODO KAI te ayudamos a gestionar todas estas emociones evocadas a la comida y que nos llevan a unos malos hábitos perjudiciales para nuestra salud y a la vez malos para nuestra autoestima en cuanto al tema físico.

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¿Calmamos el apetito con aceites esenciales?

Cada vez somos más conscientes de tener unos buenos hábitos para comer aunque a veces no podemos evitar tener ganas de picar entre horas.

La mayoría de las veces, estas ganas están más relacionadas con un mal manejo del estrés que con el hambre real, es lo que identificamos como hambre emocional. Uno de los remedios que hay para estos casos y que todavía es poco conocido, son los aceites esenciales.

Con los aceites esenciales conseguimos calmar la ansiedad, incluso podemos lograr saturar nuestro olfato y creando el efecto saciante a nuestro cerebro, produciendo el efecto “placentero” que nos daría “eso” que íbamos a comer.

Ocho aceites esenciales que nos favorecerán a la pérdida de peso y a combatir el hambre emocional:  

Aceite esencial de menta

El aceite esencial de menta  es un digestivo excelente que ayuda a perder peso por medio del trabajo mental,  ya que al olerlo tu cerebro desencadenará la sensación de saciedad.

Solo deberás añadir unas gotas de aceite esencial de menta a un pañuelo y aspirar su aroma, o mezclar dos gotas con un vaso de agua el que deberás beber antes de las comidas.

Aceite esencial de pomelo

El aceite esencial de pomelo te ayudará a evitar la retención de líquidos y la formación de edemas inclusive disolviendo las grasas.

Es un fuerte inhibidor del apetito. Para utilizarlo solo debes colocar una gota en un vaso grande de agua y beberlo antes de las comidas.

Aceite esencial de bergamota

Tiene propiedades sedantes ideales para calmar la ansiedad, cuyo resultado es la compulsión y el deseo desenfrenado de comer. Un truco es usarlo con lavanda, verás que su resultado es mucho más eficaz. Para usar el aceite esencial de bergamota solo bastará con que coloques un par de gotas en un paño e inhales el aroma.

Aceite esencial del sándalo

El aceite esencial de sándalo tiene propiedades relajantes y ayuda a controlar la ansiedad por comer, lo que te servirá para controlar el peso.

Solo utilízalo por medio de la difusión e inhalación de los vapores.

Aceite esencial de limón

El aceite esencial de limón ayudará a acelerar tu metabolismo lo que le permitirá a tu organismo quemar calorías y grasas mucho más rápidamente. Solo debes colocar un par de gotas en un paño y aspirar su vapor antes de las comidas para comenzar a perder peso.

Aceite esencial de jengibre

Gracias a su compuesto activo, el gingerol,  es uno de los mejores complementos naturales para promover la pérdida de peso.

Esta sustancia, estimula la actividad del metabolismo y contribuye a mejorar la salud digestiva. A la vez, actúa como diurético natural, reduciendo la retención de líquidos y los dolores en las articulaciones.

Puedes usarlo agregando de 5 a 10 gotas en tus platos y bebidas y de modo opcional, agregar la misma cantidad en una taza de agua caliente y tomarlo como infusión.

Aceite esencial de canela

El aceite esencial de canela tiene la capacidad de regular los niveles de azúcar en la sangre.

La absorción de sus antioxidantes y ácidos grasos mejora la actividad del metabolismo y ayuda a optimizar el uso de grasas y carbohidratos como fuente de energía.

Puedes agregar 5 0 6 gotas de la esencia de canela en el té o café de la mañana. Si te gusta, puedes añadirlo en tu plato de avena o batido de fruta.

Aceite esencial de romero

Las propiedades terapéuticas del aceite esencial de romero se pueden aprovechar para reducir la ansiedad y el estrés que dificultan la actividad del metabolismo.

Ten en cuenta que la ansiedad y el estrés es uno de los factores que pueden causar sobrepeso, por ello, toma nota de esta esencia.

Añade unas gotitas de aceite esencial de romero en tu muñeca y frótalo para liberar su aroma; también puedes añadir unas gotas en agua caliente e inhalar sus vapores durante unos 5 minutos.

Cada vez que sientas ansiedad por la comida, realiza esta inhalación y verás que conseguirás minimizar esa hambre emocional.

 

Si quieres más información y empezar el método KAI, contáctanos.

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El Método KAI para adelgazar

El Método KAI es un novedoso tratamiento para perder peso a través de la gestión de las emociones. 

Como su nombre indica, “KAI” en japonés significa “cambio” porque precisamente se basa en esto: en hacer un cambio de dentro hacia afuera. Se compone de una serie de técnicas a través de las cuales se cambian las estructuras mentales reeducando y entrenando a nuestro cerebro. Estos cambios se realizan a través de ejercicios y técnicas, los cuales permiten al paciente ser capaz de gestionar sus emociones para así poder tener el control de cualquier situación de su vida.

Cuando el paciente se hace conocedor del Método KAI, él es capaz, aplicando las diferentes técnicas aprendidas, de gestionar sus emociones del día a día, eliminando aquellas adicciones que le sabotean y consiguiendo estar en equilibrio con su mente. ¿Y esto en qué se traduce? En sentirse bien consigo mismo, en control de su vida…en resumen, sentirse feliz.  Compartimos un vídeo que una de nuestras paciente publicó en su cuenta de YouTube.

El Método KAI es un tratamiento muy completo, totalmente personalizado y con resultados garantizados. Además, en el caso de que el tratamiento se aplique para perder peso, con el Método KAI no hay dieta, y eso es lo que llama más la atención porque estamos acostumbrados a que cuando pensamos en perder peso, pensamos en dieta. Y las dietas, no funcionan, agudizando aún más el problema. Se trata de las mejores técnicas existentes de cada una de las siguientes terapias; ejercicios de coaching, psicología, hipnosis clínica, las cuales hemos seleccionado por su comprobada eficacia, permitiendo además personalizar cada tratamiento y convirtiendo al Método KAI en un método efectivo, rápido y definitivo. El Método KAI es un tratamiento orientado a cualquier persona que desee mejorar su vida y ser feliz.

Si quieres saber más pide una primera cita gratuita y sin compromiso  !estaremos encantados de ayudarte!

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¿Cómo disfrutar de las fiestas sin engordar? ¡Usa el poder de tu mente!

Antes que nada, hay que tener muy claro que las fiestas navideñas son para disfrutar y no amargarse la vida pensando en cada caloría que ingieres cada vez que comes un turrón o un mazapán. La idea es disfrutar de todo un poco, pero sin caer en los excesos y aquí te decimos cómo hacerlo.
-Presta atención a la comida: Coge un plato y sírvete lo que vayas a comer. Mientras comes, presta atención a tu comida y observa como la comida va desapareciendo del plato. Tu cerebro tiene que procesar esa información, así este sabrá que ya has comido lo suficiente.
-Sírvete en platos pequeños: A la mayoría les gusta ver el plato lleno de comida, si pones la comida en platos pequeños, por tanto menos cantidad, tu cerebro no se dará cuenta sino registrará que está lleno y que hay suficiente comida y sobretodo que no se ha quedado corto.
-Come lentamente: El truco es muy sencillo, suelta los cubiertos entre bocado y bocado. Hasta que no hayas tragado no cojas los cubiertos de nuevo; así comerás más lento y masticarás más veces la comida procesando mejor los alimentos y dándole tiempo a tu cerebro para avisarte cuando realmente estas satisfecho.
-Aprende a diferenciar el hambre real del emocional:  Saber diferenciar entre el hambre verdadero ( físico o real) y el hambre emocional nos garantizara nuestro éxito. 

El hambre verdadero lo vamos sintiendo poco a poco en nuestro estómago, no aparece de golpe, lo notamos fisicamente como una sensación, a veces incomoda en nuestro estómago.
El hambre emocional, se manifiesta espontáneamente, de golpe, muchas veces sin sensación física y normalmente corresponde a la necesidad de cubrir una emoción o sentimiento, por ejemplo el aburrimiento, nerviosismo, stress, ansiedad, etc.; también se presenta en forma de recompensa después de algo bien hecho o simplemente por costumbre, por ejemplo si veo una peli en casa como patatas fritas. 

Debemos comer solo cuando tenemos hambre físico y para ello necesitamos prestar atención a lo que comemos y a las señales de nuestro estómago.

La próxima vez que sientas que tienes hambre emocional no vayas corriendo a la nevera o despensa, respira un par respiraciones profundas, tomate 2 vasos de agua y cambia la actividad que estés haciendo ya verás como ese hambre desaparece.

 Si quieres saber más acerca de cómo puedes entrenar tu cerebro para aprender a comer y no engordar, haz clic aquí y pide una primera cita gratuita para conocer el Método KAI.

 

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El estrés y la salud

Vivimos en una sociedad en la que, estar, o sentirse estresado se percibe como algo tan natural que parece formar parte de nuestra rutina diaria. Aceptamos y vivimos el estrés como si fuese ¨normal¨ cuando en realidad nos está afectando mucho más de lo que pensamos.

Una cosa es el estrés que se genera de situaciones puntuales como frenar el coche de golpe porque cruzó alguien sin aviso o la reacción de un estudiante ante una prueba sorpresa. Ese tipo de estrés sí es natural y de alguna forma es el que nos mantiene alerta y el que de alguna forma ha asegurado la supervivencia de la raza humana. A ver, que un cavernícola corriendo delante de un dinosaurio se salvaba gracias al estrés que lo ponía a correr.

El estrés se transforma en un problema cuando pasa a ser parte de nuestras emociones diarias. En resumen, el estrés puntual es bueno y necesario, pero el diario nos termina enfermando, literalmente.

¿Cómo funciona el estrés?

De acuerdo con numerosos estudios, cuando la persona percibe una amenaza o se siente presionada, el hipotálamo inicia un sistema de alarma en el cuerpo a través del sistema nervioso y hormonas como la adrenalina y el cortisol.  La adrenalina aumenta el ritmo cardiaco, la presión arterial y aumenta el suministro de energía, mientras que el cortisol favorece la producción de glucosa en la sangre, altera las respuestas del sistema inmune, digestivo, reproductor y los procesos de crecimiento.

Por ello, la frecuente exposición al estrés genera enfermedades. Entre los problemas de salud generados por el estrés se encuentran:

 

Obesidad y sobrepeso.

Enfermedades cardíacas.

Depresión.

Acné.

Úlceras.

Insomnio.

Disminución de fertilidad.

Diabetes.

 

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Ansiedad

A veces nos encontramos mal y no sabemos exactamente por qué. Hay quienes incluso pasan largos períodos de tiempo bajo un constante estado de exaltación y angustia al cual intentan adaptarse porque simplemente no saben cómo enfrentarlo ni qué nombre ponerle a lo que les está sucediendo. A esto se le llama ansiedad.

La ansiedad es un mal bastante común en estos tiempos y al cual se le define como ¨un estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, intensa excitación y extrema inseguridad¨ La ansiedad es un sentimiento normal cuando se trata de eventos puntuales ya que nos sirve para afrontar situaciones que ameritan ponernos en alerta, como por ejemplo: Una entrevista de trabajo, llegar a tiempo a una cita, practicar un deporte extremo, darnos cuenta que hemos perdido el móvil…etc.  Pero cuando se transforma en parte del día a día, controlando nuestras emociones y afectando nuestra salud hay que prestar atención y buscar una solución.

Trastorno de ansiedad generalizada

Como ya mencionamos, la ansiedad es un sentimiento que se genera ante situaciones de peligro o riesgo;   es una respuesta que permite a la persona prepararse para lo que viene y así reaccionar de forma eficaz; hasta aquí la ansiedad es normal e incluso necesaria. Sin embargo existen personas que viven en un constante estado de ansiedad y esto se conoce como un trastorno de ansiedad generalizado que puede ser ocasionado por un tema genético, por el consumo de anfetaminas, consumo de alcohol, hipotiroidismo o estrés, este último conocido por todos.

Principales síntomas de la ansiedad

Cuando los episodios de ansiedad de alargan en el tiempo y la persona se encuentra viviendo constantemente con los siguientes síntomas hay que buscar ayuda.  Existen muchas formas en las que se puede apreciar que una persona sufre de ansiedad, pero las más comunes son:

–       Nerviosismo constante

–       Irritabilidad

–       Ataques de pánico

–       Dolores de cabeza, espalda, cuello..etc

–       Debilidad y cansancio extremo

–       Fatiga

–       Problemas para conciliar el sueño

–       Excesiva sudoración

–       Dificultad para respirar

–       Vómitos

–       Diarrea

Cuando algunos de estos síntomas son una constante en nuestras vidas es importante hacer una pausa y asimilar lo que está sucediendo. A algunas personas les ayuda y alivia hablarlo con un amigo o familiar cercano. Consultarlo con un profesional es siempre buena idea e imprescindible si los síntomas son agudos. Si necesitas a ayuda puedes ponerte en contacto con nosotros haciendo click aquí.

 

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