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ALIMENTOS PARA COMBATIR LA ANSIEDAD

Muchas veces la ansiedad viene provocada por falta de vitaminas y nutrientes en nuestro organismo. Para solucionarlo os damos una serie de alimentos que ayudan a combatir la ansiedad, estar nutrido y saciado.

ALIMENTOS PARA LA ANSIEDAD:

  1. ESPÁRRAGOS: Contiene folato, que mejora el estado de ánimo y reduce el estrés. Baja en calorías y en sodio que ha demostrado tener un efecto protector sobre la diabetes.
  2. AVENA: La avena estimula la liberación de serotonina, que ayuda a reducir el nivel de estrés en el cerebro. También es útil para reducir el riesgo de hipertensión, diabetes tipo 2 y ganancia de peso.
  3. NARANJAS: Hay una razón por la que se dice que el zumo de naranja es parte del desayuno de los campeones: la vitamina C es otra vitamina conocida por disminuir la presión sanguínea y la hormona del estrés, el cortisol. Para una rápida absorción de vitamina C, simplemente comete una naranja entera o bébete un vaso de zumo de naranja recién exprimido sin azúcares añadidos.
  4. SALMÓN: Rico en omega 3, útil para reducir la inflamación, pero también para prevenir la liberación de cortisol. Cuando estamos estresados liberamos adrenalina y cortisol.
  5. ESPINACAS: La espinaca, rica en folato, ayuda a generar dopamina, mejora el humor, se relaciona con la calma y el placer y reduce el riesgo de depresión.
  6. KÉFIR: Los alimentos ricos en probióticos (kefir, tempeh, chucrut, sopa de miso, yogur…) reducen el riesgo de sufrir ansiedad. 
  7. ALMENDRAS: Disfruta aliviando tu estrés comiendo almendras, que son ricas en vitaminas B2 y E. Ambos nutrientes ayudan a fortalecer el sistema inmune en momentos de estrés. Solo 25 gramos de almendras cada día es suficiente para notar sus beneficios. Ricos en grasas, en proteínas, en oligoelementos, en vitaminas y con un alto valor energético, consumir este alimento de forma regular y moderada nos ayudará a completar una alimentación equilibrada.
  8. ARÁNDANOS: Los arándanos pueden parecer pequeños, pero solo unos pocos contienen una gran cantidad de antioxidantes y vitamina C, lo que los convierte en poderosos alimentos anti-estrés. Cuando estamos estresados, nuestros cuerpos necesitan vitamina C y antioxidantes para ayudar a reparar y proteger las células. Si bien los arándanos son sabrosos por sí solos, no hay mejor manera de mejorar nuestra alimentación que en una porción de yogur o cereales con un alto contenido de fibra.
  9. AGUACATE: Necesitamos vitaminas del grupo B para tener los nervios y las células cerebrales saludables, y los sentimientos de ansiedad pueden deberse a una deficiencia de vitamina B. Los aguacates son ricos en vitaminas B que alivian el estrés. Además, también tienen un alto contenido de grasas monoinsaturadas y potasio, que ayudan a disminuir la presión arterial. También nos aporta una gran dosis de ácido fólico, concretamente un 20% de la dosis diaria recomendada por cada 100 gramos.

Recuerda que muchas veces comemos por hambre emocional y no por hambre real, debemos saber identificarlo. El hambre emocional es aquel provocado por aburrimiento, estrés, emociones, disgustos, ansiedad, irregularidad en las comidas…

En el MÉTODO KAI te ayudamos a canalizar esas emociones y no enfocarte en la comida.

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SUPERA LAS COMIDAS NAVIDEÑAS!! NO SUFRAS!!

Antes que nada, hay que tener muy claro que las fiestas navideñas son para disfrutar y no amargarse la vida pensando en cada caloría que ingieres cada vez que comes un turrón o un mazapán. La idea es disfrutar de todo un poco, pero sin caer en los excesos y aquí te decimos cómo hacerlo.
Realiza desayunos ligeros y depurativos
– Toma mucha agua e infusiones para sentirte más saciado
– A media mañana o a media tarde come una manzana o un yogur desnatado (un pequeño tentempié ligero)
-Presta atención a la comida: Coge un plato y sírvete lo que vayas a comer. Mientras comes, presta atención a tu comida y observa como la comida va desapareciendo del plato. Tu cerebro tiene que procesar esa información, así este sabrá que ya has comido lo suficiente.
-Sírvete en platos pequeños: A la mayoría les gusta ver el plato lleno de comida, si pones la comida en platos pequeños, por tanto menos cantidad, tu cerebro no se dará cuenta sino registrará que está lleno y que hay suficiente comida y sobretodo que no se ha quedado corto.
-Come lentamente: El truco es muy sencillo, suelta los cubiertos entre bocado y bocado. Hasta que no hayas tragado no cojas los cubiertos de nuevo; así comerás más lento y masticarás más veces la comida procesando mejor los alimentos y dándole tiempo a tu cerebro para avisarte cuando realmente estas satisfecho.
Date un pequeño capricho sin culpabilidad. Es mejor tomar un poco de aquello que nos gusta para no quedarnos con la ansiedad de no probarlo, ya que puede pasarnos que nos obsesionamos y lo acabemos picando a horas que no tocan y en gran cantidad.
-Aprende a diferenciar el hambre real del emocional:  Saber diferenciar entre el hambre verdadero ( físico o real) y el hambre emocional nos garantizara nuestro éxito. 

El hambre verdadero lo vamos sintiendo poco a poco en nuestro estómago, no aparece de golpe, lo notamos fisicamente como una sensación, a veces incomoda en nuestro estómago.
El hambre emocional, se manifiesta espontáneamente, de golpe, muchas veces sin sensación física y normalmente corresponde a la necesidad de cubrir una emoción o sentimiento, por ejemplo el aburrimiento, nerviosismo, stress, ansiedad, etc.; también se presenta en forma de recompensa después de algo bien hecho o simplemente por costumbre, por ejemplo si veo una peli en casa como patatas fritas. 

Debemos comer solo cuando tenemos hambre físico y para ello necesitamos prestar atención a lo que comemos y a las señales de nuestro estómago.

La próxima vez que sientas que tienes hambre emocional no vayas corriendo a la nevera o despensa, respira un par respiraciones profundas, tomate 2 vasos de agua y cambia la actividad que estés haciendo ya verás como ese hambre desaparece.

 Si quieres saber más acerca de cómo puedes entrenar tu cerebro para aprender a comer y no engordar, haz clic aquí y pide una primera cita gratuita para conocer el Método KAI.

 

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